2AGRO interviene en toda suerte de reclamaciones y conflictos, los cuales, a veces, se solucionan por la vía amistosa, pero en la mayoría de las ocasiones se recurre a la vía judicial. Apuntaremos unos cuantos ejemplos:

  • Conflictos entre Propietarios colindantes, por problemas derivados de linderos, vallados perimetrales, ocupaciones o servidumbres.
  • Conflictos entre Propietario y Arrendatario, por problemas derivados del contrato de arrendamiento, verbal o por escrito, que les une.
  • Conflictos entre Agricultores y Ganaderos, por problemas derivados de tratamientos fitosanitarios, invasión del rebaño en campos agrícolas, etc.
  • Conflictos entre Transmitentes de bienes patrimoniales, sea entre Comprador y Vendedor o entre los distintos Beneficiarios de una herencia.
  • Conflictos entre Proveedores y sus Clientes, relacionados con el suministro de algún producto o la prestación de un servicio o la ejecución de una obra.
  • Conflictos entre la Administración y los particulares y empresas, sea cual sea la naturaleza o materia en litigio: urbanismo, sanidad, licencia de actividades, ejecución de obras, impuestos y contribuciones, etc.

En todos estos casos, y en muchos otros que puedan presentarse, podemos actuar como Peritos de Parte, es decir, defendiendo al Reclamante o al Reclamado, o bien, como Perito Tercero, designado por acuerdo de las Partes o a instancias del Juzgado o Tribunal que le corresponda impartir justicia.

En este tipo de trabajos, resulta muy importante, al margen de los conocimientos técnicos que se le deben suponer, que el Perito cuente con suficiente experiencia a la hora de colaborar con el Abogado o Asesor legal que el Cliente haya contratado, sepa redactar sus Informes o Dictámenes con un lenguaje preciso, pero a la vez también sencillo y entendible para personas no versadas en cuestiones excesivamente técnicas y, por último, que sea capaz de intervenir en la vista oral de cualquier juicio con solvencia y plenas garantías.